Guanacos

William Hernández, un artesano del café salvadoreño

A escala mundial, El Salvador es reconocido por múltiples factores. Resalta su gastronomía, su cultura y sus playas. Incluso decir “Mágico” González. Pero existe otro elemento muy propio de la tierra guanaca. Uno que no todos conocen. O al menos no de la manera adecuada. Ese es el barista salvadoreño.

“Nadie es profeta en su tierra. Afuera nos reconocen en el mundo de la especialidad. En el país es poco”, comenta William Hernández. Y él es un guanaco que habla con propiedad del grano. 

Su vínculo con el café tiene una década. Él es “un preparador de café”. Pero no es cualquiera. William conoce la élite mundial de este rubro. Es parte de ella. 

“Actualmente me dedico a algo que todavía hay gente que no conoce. Soy un barista”, explicó.

Barista salvadoreño William Hernández, un artesano del café salvadoreño
“Un campeón no es una competencia. Para nosotros un campeón está todos los días detrás de la barra tratando de sacar el mejor café.” William Hernández. Foto / G. Recinos

Puedes leer: Ángel Barrera, el embajador del café salvadoreño en Europa

La llegada al mundo del grano de oro

William comenta que al graduarse del colegio salió a tratar de comerse el mundo.  Pero no fue sencillo. Las oportunidades no llegaban. Hasta que le hablaron de una opción en una cafetería.  

“Para ser honesto, al oír una cafetería me imaginaba un cafetín. Di el currículo. A los dos días me llamó Federico Bolaños. En ese entonces él y su esposa eran dueños de Viva Espresso”, contó a Guanacos.com.

William fue a la entrevista y obtuvo el trabajo. Entró al rubro del café de especialidad en 2009. Aunque no tenía idea al respecto. 

“Yo no sabía qué era café de especialidad. Mi madre nos dejaba a mí y mis dos hermanos el perolito con café y la bolsita de pan dulce de desayuno. Eso era lo que yo conocía como café”, dijo.  

Barista salvadoreño William Hernández, un artesano del café salvadoreño
“Lo que hace el barista salvadoreño es tan experimental que siempre abre puertas a la mente de querer seguir creando.” W. Hernández Foto /Cortesía

Capturado por la historia del café salvadoreño

William dice que una vez dentro de este mundo se dio cuenta que el café no es solo una taza. Que lleva toda una historia atrás. Y su oportunidad para ser barista salvadoreño llegó en 2012. 

“Lo que me hizo clic fue mi primera visita a finca. El poder entender el origen, el proceso y por qué la plantita da eso”, explicó. 

Entonces empezó a respetar más la fruta que brinda el café. Ahí nació su deseo de mejorar cada día. Sabiendo la trazabilidad que hay detrás de una taza de café, inició su camino a la élite.  

barista salvadoreño
“Si a un barista no le hace clic ir a la finca, que busque otra cosa.” W. Hernández
Foto / Cortesía

Bicampeón nacional de barismo en El Salvador

De no saber nada sobre el barismo, terminó dominado el certamen nacional en 2013 y 2014. 

“Vi triunfar a varios compañeros. Me fui adentrando de lleno. Yo quería eso. Quería viajar, conocer lugares. Eso también me motivó. Sabía que me iba a abrir puertas”, dijo. 

Sus triunfos locales le dieron la llave al mundo. Se convirtió en el representante del café salvadoreño en el mundial de barismo.

https://www.instagram.com/p/il6k4BFOhs/?utm_source=ig_web_copy_link

Defendiendo el café salvadoreño en Australia, Jaṕón e Italia

En 2013, William fue a Melbourne, Australia. El reto de El Salvador era estar entre los primeros 12 del mundo. Y se cumplió. 

“Le pusimos la cereza al pastel al entrar a la final de mundial de barismo como único país latino y único país productor. Terminamos en tercer lugar”, cuenta orgulloso.

Ese mismo año fue invitado a Seúl, Corea del Sur. William ganó el Barista World Grand Prix promoviendo el café de El Salvador y el talento local. 

En el 2014 fue al mundial de Rimini, Italia. Entró de nuevo a la final como único país latino y único productor. Obtuvo el sexto lugar. 

“Significó un aprendizaje enorme. El mundo se hizo chiquito. Fue comprender que la gente afuera ve con gran respeto el café de El Salvador”, expresó. 

El barista salvadoreño William Hernández en su participación en un mundial.

Puede interesarle: Pecera Divino Niño, el emprendimiento de un sacerdote para sostener su templo

Crafters Coffee, emprendiendo en el mundo del café

Pasado el ruido de los mundiales, William y tres amigos más decidieron emprender. La idea fue promover el consumo interno. Así abrieron la primera tienda de Crafters Coffee en enero de 2016.

Ahora han logrado expandir su alcance. Cuentan con un quiosco en una sucursal del Banco Agrícola y una segunda tienda, ambos en Bambú City Center. 

“Esta vitrina nos ha servido para que la marca se posicione y seguir promoviendo el producto interno, la calidad, difundir qué es barismo, qué es café de especialidad”, explicó.  

“En total somos 14 ahora. Sostenemos 10 familias. Pero con aspiraciones a más proyectos. Nosotros somos de estar en la cancha”, dijo este artesano del café.

https://www.facebook.com/CraftersCoffee1/videos/3410143365709571/

“El café me cambió la vida”

El barismo es un estilo de vida. Nunca se deja de aprender. Es un mundo versátil que permite innovar cada día.

“El barista nunca deja de aprender. Es un continuo aprendizaje porque ni todas las cosechas ni todas las extracciones atrás de la barra son iguales”, explica William.  

“Salir de acá me abrió más la mente, no solo de respetar todo el trabajo, sino que verlo con más amor. El café me cambió la vida. El café significa el 90% de lo que hago”, sentenció. 

¡Compártelo en redes sociales!
Gabriel Recinos

Gabriel Recinos

También podría interesarte

El Salvador 503 – Código de país y zip codes por área

El Salvador, país reconocido por su riqueza cultural y natural, cuenta con un sistema de códigos postales, conocidos también como “zip codes” que facilitan la identificación y ubicación precisa de direcciones en todo su territorio. El código de país, El Salvador 503, se ha convertido, además, en una forma popular de identificar al “Pulgarcito de América”.

Línea y Figura, el centro de estética más grande El Salvador

Línea y Figura es el centro de estética más grande El Salvador. Con más de 30 años de experiencia y más de cien servicios estéticos personalizados, es un centro que combina la ciencia y la belleza, ofreciendo una amplia gama de servicios a sus clientes.

Atiquizaya, Lugar de Abundantes Manantiales

Ubicado en el departamento de Ahuachapán, el municipio de Atiquizaya es uno de los municipios más reconocidos del occidente del país. La localidad, gracias a su atractivo turístico y su oferta gastronómica, ha ganado renombre nacionalmente.

Parque Nacional Montecristo, área natural protegida de El Salvador

El Parque Nacional Montecristo, ubicado al occidente de El Salvador, es una zona natural de gran importancia para El Salvador. Forma parte, además, de la reserva de la biosfera transfronteriza Trifinio-Fraternidad, un espacio natural dividido con Guatemala y Honduras que alberga diversas especies de flora y fauna en protección.

El Salvador 503 – Código de país y zip codes por área

El Salvador, país reconocido por su riqueza cultural y natural, cuenta con un sistema de códigos postales, conocidos también como “zip codes” que facilitan la identificación y ubicación precisa de direcciones en todo su territorio. El código de país, El Salvador 503, se ha convertido, además, en una forma popular de identificar al “Pulgarcito de América”.

Línea y Figura, el centro de estética más grande El Salvador

Línea y Figura es el centro de estética más grande El Salvador. Con más de 30 años de experiencia y más de cien servicios estéticos personalizados, es un centro que combina la ciencia y la belleza, ofreciendo una amplia gama de servicios a sus clientes.

Atiquizaya, Lugar de Abundantes Manantiales

Ubicado en el departamento de Ahuachapán, el municipio de Atiquizaya es uno de los municipios más reconocidos del occidente del país. La localidad, gracias a su atractivo turístico y su oferta gastronómica, ha ganado renombre nacionalmente.

Parque Nacional Montecristo, área natural protegida de El Salvador

El Parque Nacional Montecristo, ubicado al occidente de El Salvador, es una zona natural de gran importancia para El Salvador. Forma parte, además, de la reserva de la biosfera transfronteriza Trifinio-Fraternidad, un espacio natural dividido con Guatemala y Honduras que alberga diversas especies de flora y fauna en protección.