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Las Leyendas de La Unión: Relatos que No Mueren

Las famosas leyendas de La Unión son otra de las características que hacen destacar a este departamento salvadoreño. Ubicado en la zona oriental, La Unión es muy conocida por sus playas e islas, su Golfo de Fonseca, entre otras atracciones. Pero también por sus leyendas que hacen soñar.

Conozca con Guanacos.com cuatro leyendas populares que se mantienen gracias a la tradición oral de los pueblos. Estas forman parte de su idiosincrasia y cultura, permiten conocer lugares interesantes de algunos municipios de La Unión a través de historias donde los protagonistas casi siempre son los antepasados o seres mitológicos.

Las Leyendas de La Unión

Las leyendas de La Unión que presentamos son: La pilona, El Cerro Juana Pancha y El Cerro de La Culebra. Estas son historias muy contadas entre los unionenses que se han trasmitido de generación en generación.

Leyenda La Pilona

Cuenta la leyenda que en tiempos antiguos existió un pueblo indígena llamado los Conchaguas. Cierto día, el jefe de este grupo reunió a todos los hombres para que construyeran una pila grande en la montaña Chilagual.

Esta construcción fue una orden que la diosa de las aguas le había revelado en sueños al líder. También le declaró que en el lugar brotaría una fuente que serviría para que los habitantes del pueblo tuvieran agua para saciar su sed y trabajar sus tierras.

La leyenda de La Pilona es muy conocida en el departamento de La Unión. Algunas personas visitan el lugar donde posiblemente se originó esta historia en el municipio de Conchagua

Los hombres trabajaron sin descanso y después de varios días terminaron la pilona, pero aun no brotaba agua, entonces los conchaguas pensaron en consagrar la pila a la diosa de las aguas. Mientras se desarrollaba la ceremonia, apareció sobre el volcán de Conchagua una nube en forma de serpiente con alas. Poco a poco creció hasta cubrir el cielo. Entonces comenzó a llover tan fuerte y abundante que parecía un diluvio.

Cuando dejó de llover y salió el sol, los conchaguas fueron a ver la pilona que estaba desbordada de agua fresca y cristalina. Algunos comenzaron a beberla y se dieron cuenta que tenía el poder de rejuvenecer.

El pueblo cuidaba mucho del agua de aquella pilona, nadie podía ensuciarla, debían hacer buen uso de esta, porque en la cueva de donde brotaba vivía la gran serpiente con alas que protegía la fuente.

Pasaron muchos años y un día apareció una bruja que venía de Managua, Nicaragua. Esta mujer vio la pilona y pensó en bañarse en ella, pero los conchaguas no se lo permitieron.

Molesta, la bruja amenazó con llevarse el encanto de las aguas. En un descuido sacó un cascarón de huevo de jolota y lo llenó de agua, increíblemente la pilona empezó a secarse. Así fue como la hechicera se llevó el encanto de las aguas hasta Nicaragua, brotando así el gran lago de Xolotlán, conocido por Lago de Nicaragua.

La Leyenda Cerro Juana Pancha

La historia narra, que hace mucho tiempo, en una cueva en la cumbre del volcán Conchagua, a tres kilómetros al sur de una población, vivía una hermosa mujer que se dedicaba a robar grandes cantidades de dinero, joyas y tesoros gracias a la hechicería. Su nombre era Juana Francisca Callejas, conocida como Juana Pancha. Esta mujer podía volar de un lugar a otro y como por arte de magia desaparecía.

Muchos turistas visitan el volcán de Conchagua atraídos por la leyenda de El Cerro Juana Pancha. Se cree que en su cumbre estaría ubicada la cueva donde la bruja escondió sus tesoros y dinero producto de sus robos.

Con frecuencia realizaba estos hechizos, que la llevaban hasta los palacios, haciendas y viviendas de generales, personas adineradas e importantes de la ciudad de Antigua Guatemala. También, en ocasiones, se convertía en un animal casero para entrar en cualquier lugar y realizar sus robos.

Pero una noche, cuando viajaba como de costumbre desde La Unión hacia Guatemala, otros hechiceros la capturaron y en concejo acordaron quemarla. Juana Pancha, en venganza, encantó la cueva, para que cualquier persona que entre en busca del dinero no pueda salir, y entre más lo intente más se pierda en los caminos sin encontrar la misteriosa salida.

Sin embargo, hay una profecía que dice que el embrujo terminará a las tres de la tarde en un Viernes Santo, si alguien se atreve a entrar a la cueva y dormir en ella esa noche, sin temor a lo que pueda escuchar o ver.

Leyendas de La Unión: El Cerro de la Culebra

De acuerdo a la historia popular, esta leyenda surgió en el caserío Los Ríos, cantón Cedros, del municipio de Anamorós. En este lugar habitaban muchos indígenas que formaban pueblos guiados por jefes conocidos como caciques.

A pesar de eso, había caciques que no simpatizaban con los miembros de otros pueblos que no estaban a su mando y vivían en constante desacuerdo. Este era el caso del cacique del pueblo de Cedros, que no se relacionaba bien con los indios de la población de Anamorós. Debido a esto decidió destruirlos.

Para lograrlo el cacique realizó un hechizo y se convirtió en una enorme serpiente. Pero, el cacique de Anamorós se dio cuenta de ese plan. Entonces, actuó rápidamente realizando un cerro de piedras en forma de tapesco, poniendo rocas una encima de otra hasta llegar a lo más alto posible. De esta forma pensaba observar a la serpiente antes de ser atacados.

Sin embargo, no pudo verla porque la serpiente se desplazaba bajo las rocas y la tierra. Pero no tardó mucho tiempo en darse cuenta, logrando ubicarla a través del sonido que hacía al arrastrarse.

Cuando logró verla le lanzó una flecha envenenada y murió. El líder del pueblo acabó con ella y además la dividió en dos partes: la cabeza cayó en un río formando una poza muy profunda, llamada poza bruja. Por su parte, la cola llegó hasta el río de Anamorós, creando otra poza llamada poza La Medina. Por su parte, el cerro tomó forma de serpiente, y desde entonces se le conoce como Cerro de La Culebra.

Estas leyendas de La Unión engalanan la belleza de la cultura y de la geografía de este departamento. Descubra más sobre este visitando este link.

El Cerro de La Culebra es uno de los lugares turísticos más visitado en Anamoros, La Unión. Según la leyenda, el cerro y el municipio surgieron después de una batalla entre dos caciques de pueblos indígenas.

Descubra dos joyas de playas salvadoreñas en la zona Oriental. Lea el artículo: “Playa El Cuco y Maculís, Joyas de la Costa Oriental de El Salvador”.

Aleyda Reyes

Aleyda Reyes

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