El socorrista Oscar Ottoniel Mena se graduó de bachiller hace unas tres semanas. Tiene 54 años y una vida dedicada al servicio a través de los cuerpos de socorro. Su historia está llena de vocación y mucho esfuerzo.
Logró terminar su bachillerato de manera virtual. Una deuda que él dice tenía consigo mismo.
Ahora trabaja como motorista de ambulancia en la Cruz Roja Salvadoreña pero está capacitado como socorrista en primeros auxilios avanzados.
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“A mí me encanta lo que hago, no he dejado de ser socorrista en todos estos años”.
Oscar Ottoniel Mena
Una vida en los cuerpos de socorro
Mientras celebra su último logro como bachiller, recuerda sus primeros días intentando ayudar desde un cuerpo de socorro.
“Allá por el 86, cuando fue el terremoto que nos tocó dormir en la calle y bajo toldos, me tocó ir a la Cruz Roja a ver que nos habían anotado para dar ayuda humanitaria. Y después de lo que vi me nació la idea de ayudar allí en Cruz Roja”
Oscar Ottoniel Mena
La “espinita” le duró bastante tiempo. En 1991 cuando vio una publicación en el periódico, donde buscaban motoristas voluntarios, se fue a inscribir al curso que duraba tres meses: primeros auxilios, nomenclatura, entre otros.
Pasó el examen y en enero de 1992 estaba certificado para manejar una ambulancia. Oscar también es mecánico, así que en ese entonces manejaba un pequeño taller, y retrasó un poco su ingreso.
En 1993, en una semana santa, recuerda, volvió a llegar. Mientras se abría una plaza como motorista anduvo como socorrista y lo volvieron a examinar. “Yo feliz de la vida de andar ayudando”.
El socorrista que cumplió su sueño
En la misma central de la Cruz Roja continúa ayudando en estos tiempos de pandemia. Los últimos meses utilizó su energía y tiempo para finalizar su bachillerato virtual. Siente que se lo debía, porque cuando terminó noveno grado tuvo que dejar de estudiar.
“En el tiempo que yo saqué el estudio mi hermano y yo vivíamos solo con mi mamá viviendo en mesones, mi mamá trabajando en el día y a veces en la noche. Nosotros nos quedábamos solos, en aquel tiempo nadie lo orientaba a uno para seguir el bachillerato”.
Oscar Ottoniel Mena
Tampoco había abundancia económica, así que lo que tocaba era aprender un oficio. Así es como este socorrista aprendió de mecánica, desde sus 14 años.
Hoy que ya se graduó siente que ha cumplido con él mismo.
“Lo hice virtual, con la Universidad Francisco Gavidia. Solo llegamos a la PAES. Cuando terminé me sentí súper feliz. También cuando me dieron el resultado de la PAES, yo pensé que raspado iba a pasar con un mi 6, pero tuve 7.8” explica entre risas.
Oscar Ottoniel Mena
Un ejemplo para otros salvadoreños
Este socorrista dice que su esposa fue un apoyo fundamental para terminar el bachillerato. Recuerda cuando fue a sacar un diplomado a la UES, sobre liderazgo político, y que cuando le tocó presentarse solo él había cursado noveno grado.
El resto eran de otras universidades o bachilleres. “Por cosas como esa yo me sentía mal de tener solo noveno. En eso vi la oportunidad de Edúcame y me metí”.
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Uno de sus más grandes reconocimientos fue cuando le pidieron que diera las palabras en la graduación virtual. Entre los más de 200 estudiantes lo escogieron a él, por su dedicación y esfuerzo.
Fue un día especial para él y su familia. De momento, sigue con su vocación, trabajando en la Cruz Roja en medio de una pandemia. Ahora, maneja y apoya menos en calle por temas de seguridad. “Nos han pedido que no nos bajemos de la ambulancia, para evitar contagios”, dice. Pero él sigue ayudando en lo que puede, porque para eso se sigue preparando a diario.